Un anciano, sentado descalzo en el piso,
veía como animales caminaban
apoyandose únicamente en sus patas traseras
y llorando y gritando por sus vidas.
El hombre, sabio como algunos le catalogaban,
los miraba atónitos, riendo a ojos abiertos,
mientras los animales le observaban y comentaban
que la genialidad y la locura son casi el mismo cuento.
Pero el ser vivo, como él se catalogaba,
reía con más ganas al escuchar estas palabras
y, una vez ya con los musculos faciales cansados de tanta alegría,
se paró en sus patas traseras y les habló de esta manera...
"¿Qué es lo que tanto atormenta su mente?"
Al escuchar la palabra defectos, respondió
"Cuiden sus defectos y den gracias por estos
para que así sus virtudes no sean un mero dato"
Luego de esto, escuchó un fuerte aullido
que gritó desesperadamente la palabra dolor
ante lo cual el hombre contestó
que sin dolor, la felicidad carecería de definición.
Con esto, muchos de los gritos y llantos
llegaron a su fin, tranquilizando la selva,
pero aún se escuchaba un ladrido
que tenía una gran cara de pena.
Sin dudarlo más, el animal se puso de pies
y un sonido vomitó desde alguna parte:
"Tú, que crees que todo tiene respuesta,
¿Cual es la explicación de la muerte?"
"Pues bien,
la muerte...
¿Como valorarías la vida
sin saber que puede acabarse?"
"Y, es más,
la vida recién comienza al morir
ya que se comienza a vivir infinitamente,
tanto en el paraíso como en el corazón de la gente".
Ante lo cual un enorme rayo
se apoderó de aquel cuerpo viviente
pulverizando su jaula de huesos
y liberando su alma por siempre.
La muerte llega sin invitación alguna
a personas que siempre uno cree no merecen
pero debiesemos alegrarnos por el inicio de su verdadera vida
en vez de llorar la partida de estos seres.
...dedicado a todos quienes nos han abandonado antes de tiempo,
en especial a Cristian Cornejo y Martín Güell,
descansando ya en el paraíso por siempre!