martes, 24 de junio de 2008

Rutherford, New Jersey (EEUU)

Rememorando viejas leyendas
entre cuatro paredes y un corazón hermano
pasamos horas en este norteamericano pueblo
de verdes pastos y grandes casas.
Que hoy se mojan con el llanto
de un adiós al otoño
no queriendo aceptar el inicio
del verano y su calor a toda hora.
Pero poco importa la retrasada desaparición
del invierno y sus aguas
ya que el Sol se pronunció escondido
fortificando nuestros cuerpos y aventuras.
Donde sin importar los problemas presentados
disfruta mi inesperada estadía
en la improvisada casa de aquel músico
que opera la batería.
Y juntos hemos sabido buscar la forma
de entretenernos entre dólares y gringos
que encarecen el aire sin respeto
pero que recompensan con paisajes.
En Rutherford, este pueblo de New Jersey
que por intermitentes cuatro días visité
gracias a los problemas de transporte
y la hospitalidad del artista de la medicina.

New York (EEUU)

Rodeado
de todo tipo de colores
sexos y edades
consuelo el aplazamiento de la ruta
que tanto ha costado recorrer
dadas las ineficiencias humanas
en este hijo inglés
de la verde y extensa América
que casi por completo llegué a conocer
al termino de este viaje
que satisface el aprender.
Ya que aunque muchas horas
perdí entre aves de acero
tantas otras
caminé hasta el atardecer
por parques, avenidas
y luces que pintaban alturas
encontré historia, presente
y locura por montón
que bañaban estilos en el día
pues la noche no logramos ver.
Extasiado de trabajo uno
y del metálico nido otro
se aprovechó más los días festivos
entre pastos, tabla y astro rey
cuando el cielo dejaba las lagrimas
para momento posterior
otorgándole autoridad en su reinado
al esquisito y reconfortante Sol.
Que me baña al escribir estas líneas
entre platillos, pelotas y amor
reposando mi cuerpo en la naturaleza
que se extiende por largos kilómetros
en esta verde atracción en medio
del cemento y las luces neoyorkinas
que bailan al compás del canto
de motores y bocinas.

domingo, 22 de junio de 2008

Imagina

Imaginando
que el mundo por primera vez
unía sus fuerzas
en pos de la paz
siento el aire pesadamente inflar
mi pecho
y ver como tu gran ideal
atrae tanto al que fotografía en velocidad
como también al que,
orgulloso de un hermano mártir de opinión,
moja sus ojos y sonríe
al mirar este círculo soñador
y recordar que no están solos en esta lucha
de la vida por sobre la ambición.
Por que,
aunque en mucho dejaste de creer,
tu sueño siempre se escuchó
y se escuchará y recordará
como algo que por siempre debiésemos de buscar
y, así, poder aportar
en la construcción de un mejor mundo
aquel donde hermanos se reconocen como tal
viviendo tranquilos unos para el otro
sin guerras ni locuras humanas
donde el mundo es uno y a todos,
así como a nadie,
le pertenece (en partes iguales).
Ya que, hoy y siempre,
pedirás (y pediremos)
una sola cosa:
la oportunidad de la paz,
esa que vienes a recordar
con la simple palabra de imagina
en la punta de un cerro
(que lleva por nombre
aquel orfanato de Liverpool)
en este país que manchó y mancha
su historia con sangre propia y agena.
Pero no se trata de hippismo
ni tampoco de utopía
es el simple sueño que muchos compartimos
y que tú aprovechaste de estampar
en la memoria mundial
gracias al respeto que ganaste
como ídolo musical.
Aunque va más allá
de un simple artista superdotado
ya que hasta personas festejan cumpleaños
en las cercanías de este lugar
que recuerda y homenagea
tu vida, muerte y eternidad
como un hombre que luchó por la paz,
la libertad, el amor y la hermandad
y que hoy homenajeo en estas humildes palabras
que reviven algo a veces olvidado:
Imaginar unidad...
...a John Winston Lennon

World Trade Center, New York (EEUU)

Sentado en la entrada
de dolorosos recuerdos
esquivo el sufrimiento de antaño
que conoció al pueblo norteamericano.
Y que hoy sigue presente
en aquel monstruoso pozo
que mezcla petroleo, cemento y polvo humano
a casi siete años de aquel suceso.
Que coronó el inicio de la guerra
entre árabes y este pueblo
que escasea de raiz propia
dadas las conquistas del pasado.
Y, mientras,
yo huelo con asco
el sudor político de cuerpos
que pagaron en vida el descontrol ageno.
De amor al poder y dierno
que hasta hoy acarrea a matanzas
insuficientemente justificadas
donde jóvenes son meros números.
Distinto caso para abuelos
que contra Sol y lluvia
reclaman les devuelvan
estos jóvenes soldados.
Que solían hacer de nietos
antes que sus ambicioso presidente
(reelecto por si fuese poco)
los enviara al infierno.
Y así,
intentando homenagear con un canto,
recuerdo entre palabras olvidadas
que teletransportan 40 años atrás.
Cuando igual que ahora
inocentes estadounidenses
pagaron en cuerpo propio
las locuras de su gobierno.

martes, 3 de junio de 2008

La Plata (Argentina)

Un bus de aquellos
característicos del extremo Sur de América
me separaron por unas cuantas horas
de mi bonaerense novia
y cambiaron su cuerpo italiano
por esta ciudad de contrastes.
Que poco tiene para ofrecer
según mis ya exigentes gustos
pues unas escasas calles
que se bañan en un romántico otoño
conducen a plazas y rotondas
donde el verde se apodera del paisaje.
Pero no es esto
lo que atrae de esta capital
de la gran provincia de Buenos Aires
sino su fútbol y aquella gótica catedral
que transportan a meses anteriores
donde Europa asombraba mi caminar.
Repleto de católicas edificaciones
que hacen de hogar del señor
pero que aceptaba flashes foráneos,
desde asiáticos a latinos,
todos esperando ayudar su memoria
con los avances tecnológicos.
Pero no es lo mismo en estos suelos
donde poco turista llega a visitar
por lo menos en este Abril medio engañoso
que se encargó de mi viaje felicitar
con un merecido aniversario
desde América al Mundo Oriental.
Y así recorro mis horas en La Plata
recordando algún otro lugar
y disfrutando este argentino nuevo destino
donde mi turística condición intento cambiar
dejando atrás países y continentes
y volviendo a disfrutar el viajar.

San Bernardo (Argentina)

Entre campos gobernados por vacunos
y un mar que mezcla el azul y café
crece este costero pueblo
donde tres días alojé.
Buscando nuevos horizontes
que sorprendieran más que ayer,
hoy repletamos de relajo
lo que en verano es gente con sed.
De aprovechar al máximo sus horas
bajo los rayos del astro rey
que de día colorea cuerpos
mientras con arena empolvan sus pies.
Pero en este extraño Abril
la realidad es muy diferente
ya que el Sol carece de fuerza
y apenas pasea uno que otro ser.
En este balneario de la provincia de Buenos Aires
que por unos días nos vino a conocer
aburridos del stress capitalino
y en busca del pasado volver a recorrer.

Maracay (Venezuela)

Decepcionado
producto del cansancio
y la escasez de dinero
abandono esta ciudad
en el Norte de Venezuela
este día Martes.
Pues acá aterricé esperando
conocer las playas de Choroní
pero el cuerpo no me permitió
este nuevo capítulo descubridor
dejando para próxima ocasión
explorar esta parte del continente.
Ya que mañana me marcho
del país bolivariano de Chávez
luego de apenas seis días
en que mi ser no disfrutó
gracias a lo poco orientado
hacia el aventurero joven.
Y así no alcancé ni a mirar
correctamente la ciudad de Maracay
que a mediados de Abril me conoció
por un par de aburridas horas
decidiendo mi próximo destino
en este extenso viaje.