miércoles, 6 de junio de 2007

Pompeya (Italia)

Sentado escribo a un costado del anfiteatro, lamentablemente cerrado,
y luego de haber visitado la casa del poeta trágico
(no menciono esto por que me crea poeta,
me falta ser mas borracho)
quedo complétamente perplejo por la ciudad
que la naturaleza ha devorado.

Dos horas de caminar y fotografiar
este ex rincón humano que hoy sirve de exhibición
para mostrarnos que hay cosas que no manejamos
para enseñarnos que no siempre tenemos el control
ya que el volcán se comió una ciudad entera
donde petrificados humanos duran hasta el día de hoy.

Muy bien mantenido tienen este museo
quizás debido a la discrimatoria cobranza
entre países pertenecientes a la unión europea
y otros que no cumplen los estandartes
o que simplemente no quieren
como es el caso de mis coterraneos.

Esta neutralidad de los suizos,
o independencia de toda nación,
me llevó a pagar el doble
que cualquier vecino pagó
para presenciar ruinas de piedra,
cemento, ladrillo y verdor.

Pompeya nos recuerda los poderes
de la gran pacha mama
demostrándonos que nuestra vida se debe
en parte por que ella quiere
que disfrutemos un segundo más
de la unión del cuerpo y el alma.

No hay comentarios.: