Diminuto país ciudad,
donde pareciera que el dinero florece,
mezcla sus ostentosos edificios
con la claridad y tranquilidad de sus mares.
Gente mayoritariamente anciana
disfruta de estas cálidas aguas
quizás debido a mi temprano arrivo
producto de la escasez de cama.
Palmeras y árboles se mezclan con el cemento
que mira a lo lejos los grandes cerros,
alojamiento de adinerados en exceso
que con palacios flotantes muestran esto.
Los hermosos colores de esta costa
juegan con los ojos atónitos
de quien desesperado buscaba arena,
mar y calor de verano.
Este elitista país francés
satisface en pocas horas
la sed de playa y Sol
que atormentaba mi persona.
No hay comentarios.:
Publicar un comentario