Parado seis pies sobre Mozart,
o lo que queda de el mas bien,
recuerdo esta clasica ciudad
y su sinfin de estatuas y fuentes.
Un bosque de extenso verdor
vigila desde la altura, sigilosamente,
en especificos lugares que facilitan
el contacto entre naturaleza y gente.
Con mucho dolor y respeto
se sienten los inocentes presentes
muertos hace ya muchos anios
en mundiales guerras y alemanas estupideces.
Esta anterior tierra de los austro-hungaros
hoy vive repleta de habitantes
de este pequenio pero hermoso planeta
que buscan la grandeza de antiguos compositores.
Los diversos palacios
muestran gigantescos jardines
mientras que gran cantidad de barrios
contienen algun monumento digno de luces.
Viena,
tal como Toledo hacia tiempos medievales,
nos transporta hacia momentos en que la perfeccion
era sinonimo de locuras musicales.
o lo que queda de el mas bien,
recuerdo esta clasica ciudad
y su sinfin de estatuas y fuentes.
Un bosque de extenso verdor
vigila desde la altura, sigilosamente,
en especificos lugares que facilitan
el contacto entre naturaleza y gente.
Con mucho dolor y respeto
se sienten los inocentes presentes
muertos hace ya muchos anios
en mundiales guerras y alemanas estupideces.
Esta anterior tierra de los austro-hungaros
hoy vive repleta de habitantes
de este pequenio pero hermoso planeta
que buscan la grandeza de antiguos compositores.
Los diversos palacios
muestran gigantescos jardines
mientras que gran cantidad de barrios
contienen algun monumento digno de luces.
Viena,
tal como Toledo hacia tiempos medievales,
nos transporta hacia momentos en que la perfeccion
era sinonimo de locuras musicales.
18/5/2007: a la memoria del negrete Güell...
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