Entre bosques y colores
aparece este pintoresco pueblo
de escazos habitantes
pero experimentados en el comercio.
Donde frutas y manteles
se venden en este suelo
que cobija entre paredes
a Juan Bautista (!?) y su santo cuerpo.
A lo lejos se oye
el repetido canto
del viento jugando entre el bosque
acompañado de martillazos momentaneos.
Entre bosque de un oscuro verde
y ovejas que conversan con gallos
pasa nuestro relajante instante
en esta tierra de mayas lugareños.
Que su magia como siempre
transmiten entre coloniales adornos
satisfaciendo con sus costumbres
nuestra sed de habitantes latinoamericanos.
A lo alto nos mienten
dos cruces que aseguraban un espectáculo
digno de relatos y flashes
pero que la naturaleza prefirió no mostrarnos.
Hay minutos que vienen
otros que ya pasaron
pero ambos concuerdan que esta gente
vive recordando su presente y pasado.
aparece este pintoresco pueblo
de escazos habitantes
pero experimentados en el comercio.
Donde frutas y manteles
se venden en este suelo
que cobija entre paredes
a Juan Bautista (!?) y su santo cuerpo.
A lo lejos se oye
el repetido canto
del viento jugando entre el bosque
acompañado de martillazos momentaneos.
Entre bosque de un oscuro verde
y ovejas que conversan con gallos
pasa nuestro relajante instante
en esta tierra de mayas lugareños.
Que su magia como siempre
transmiten entre coloniales adornos
satisfaciendo con sus costumbres
nuestra sed de habitantes latinoamericanos.
A lo alto nos mienten
dos cruces que aseguraban un espectáculo
digno de relatos y flashes
pero que la naturaleza prefirió no mostrarnos.
Hay minutos que vienen
otros que ya pasaron
pero ambos concuerdan que esta gente
vive recordando su presente y pasado.
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