Paredes que alojan mercados
abundan en esta mixta ciudad
donde manda el dinero
y se valora el talento para regatear.
De músicos se llena su plaza
esperando algo recaudar
de los excesivos bolsillos turistas
que visitan este lugar.
Lugar en que cantan hablando
ya que el árabe se escribe como una pieza musical
aunque el francés también es hermano
de la lengua oficial.
Desde español hasta alemán
puedes escuchar en la calle comercial
pues el marroquí habla cinco idiomas
y puede que hasta sean más.
Sol y lluvia turnaron su reinado
en mis cinco días de paz y tranquilidad
paseando por este suelo africano
que por fin acepta mi incansable caminar.
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