sábado, 20 de octubre de 2007

Dakar (Senegal)

Cuatro paredes
con uno que otro espacio
fue lo que alcancé a conocer
de este suelo africano.
Burocracia humanamente dañina
separó mi cuerpo de la tierra
en que viven hijos e hijas
de una hermosa bandera.
Mucho trabajo me costó para llegar
a que me cierren un sueño de golpe
no dejándome disfrutar
de Senegal y su usual cálida gente.
Papeles de menos, papeles de más
demostraron que el planeta aún tiene dueños
que intentan a las personas separar
e impiden que conozcan el mundo.
Con una gran amargura abandono
este país por el que tanto luché
el día que cumplo seis meses
de viajar, conversar y ver.

Atenas (Grecia)

Una tormenta de historia
innunda esta ciudad
brotando de sus suelos piedras
que muestran la vida de milenios atrás.
Acá llegué a encontrar
familia y gran autenticidad
en extensas horas de interactuar
con mi tía y aquella griega realidad.
Poco llegué a captar
de este idioma que suena parecido
a nuestra hispana forma de hablar
quizas por sus orígenes latinos.
De blanco se tiñe este lugar
doonde hogares repletan la tierra
en esta enorme capital
de la gran cultura griega.
Las fotos no alcanzan en verdad
a llegar a la Atenas de ahora
pues la Acrópolis no se cansa de asombrar
a turistas no sólo europeo.
Atenas llenó mi incesante buscar
de gente verdadera en este mundo
como también mis ganas de presenciar
el donde empezaron a pensar muchos.

Paros (Grecia)

Secas tierras que crecen del mar
en estas extensas aguas del mediterraneo
empapan de sudor y sal
mi cuerpo amante del verano.
A cada hora un barco se ve llegar
trayendo y sacando vivientes despacio
sin un segundo dejar de reflejar
los colores dentro del azul marino.
Azul que se convierte sin cesar
en verdor y hasta calipso
gracias a las aguas que se niegan a reventar
en la costa de este arenoso paraíso.
Playas que satisfacen a los que vienen a turistear
o a los que buscan solo paisajes bonitos
pues para todos los gustos puedes encontrar
en esta isla del continente europeo.
De noches de camping y días de mar
pinté mis horas en la isla de Paros
el lugar donde el tiempo pasa sin avanzar
desobedeciendo cualquier estación del año.

Syros (Grecia)

Desde el más oscuro
hasta el repleto de blanco
el azul baña los cuerpos
de rezagados amantes del verano.
Diversos incoloros hogares
decoran ambos cerros deparados
hace muchos años por las creencias de sus habitantes
pero que hoy sólo sirven a los melancólicos.
El extenso mar trae de repente
grandes barcazas que obligan al recuerdo
de las cuantiosas monedas que acompañan a los veraniantes
y de la intensa vida escaseante en este pueblo.
Capital de todas sus vecinas
esta isla se gana mi voto
como un rico lugar para caminar sin prisa
en los calurosos días de otoño.
Con sus playas que mezclan cemento y piedra
Syros cobija mi sed de naturaleza
obligándome a alegrarme por la manera
en que relaja mi andar hoy día.

viernes, 19 de octubre de 2007

Londres (Inglaterra)

De lluvia y modernización
se pintó mi verano por unos días
en esta selva de la migración
la capital de Gran Bretaña.
Largos parques y completos museos
satisfacen hasta el más exigente gusto
mientras elefantes rojos de dos pisos
acarrean hormigas de diversos tonos.
Familia encontré en este lugar
en el hogar de un viejo amigo
que de gruesa carne y liso pelaje
guió cada uno de mis caminos.
Suciedad exrema mis ojos encontró
en las frías noches presentes
gracias al exceso de gente exterior
que no le importa cuidar el ambiente.
London es la perfecta demostración
de lo que los avances producen en la tierra
gracias a eso llamado globalización
que hace casi olvidar la palabra frontera.

Durham (Inglaterra)

Jóvenes de distintas edades
y razas, ya que estamos en Europa,
alimentan su intelecto en desarrollo
en esta pequeña tierra.
Tierra que como casi todas las vistas
en esta británica zona
separa naturaleza de monumento
con un río y sus tranquilas aguas.
Acá presente dice a diario
una gigantesca iglesia
que merecidamente lleva el nombre de catedral
aunque a mi esto ya poco me interesa.
Junto a esta enorme construcción
se alza tímidamente
el recuerdo de tiempos medievales
a través de un castillo, muy común en estos lugares.
Pintorescas calles abren el paso
a animales químicamente lubricados
mientras el verde mira a lo lejos
recordando tiempos en que su reino carecía de fronteras.
Durham acaba mi búsqueda
de paisajes armonizados con cemento
gracias a la presencia de habitaciones de antaño
que se mezclan con la natural pintura de una casa y su enredadera.

Edimburgo (Escocia)

Verdes grandioso cerros
iluminados por el goteo constante
separan la ciudad de los pueblos
mientras el mar embellece el presente.
Presente que recuerda la historia
al igual que en toda esta gran isla
puesto que un enorme castillo se alza
en el centro mismo de la vida.
Gaitas y faldas decoran a los hombres
que con cantos y cerveza alegran
el caminar de turistas y escoceses
hambrientos del pasado y presente de esta tierra.
Personas de muy fácil llevar
rodearon mis momentos de curiosidad
por la mezcla de lo históricamente humano
con la interminable esquisitez natural.
Luego de visitar cerros,
cemento y el extenso mar
no me queda mas que recordar ello
como una hermosísima capital.
De aquellas que escasean en el mundo actual
y que logran sin ningún esfuerzo
la unión de belleza natural
con el presente y vivió (y vive) su pueblo.

York (Inglaterra)

En una loma de verdor
situada en mitad del frío cemento
una histórica construcción
recuerda el paso del tiempo.
Las calles se pintan de oscuro
con las gotas del inglés otoño
intensificando el color de la foto
que mezcla personas, castillos y autos.
Un pequeño festival
de música y cerveza
unió percusión, guitarra y bajo
en un solo instrumento de cuerdas.
Pocas horas logré caminar
en este pueblo de pintorescas avenidas
gracias a la lluvia que entró en mi andar
prestándome un invierno por unos días.
York,
el amurallado pueblo que sorprende mis perlas,
hoy pierde mis ideas
entre cemento y verde alfombra.

Liverpool (Inglaterra)

Nunca caminaras solo
en esta ciudad que mezcla
el rojo del futbol
con el arcoiris de la música.

Las calles te obligan a escuchar
el somos campeones repetido cinco veces
mientras el mundo no se cansa de idolatrar
a los cuatro fabulosos y el producto de sus mentes.

Al pasear por lugares dignos de homenaje
como son los eternos campos de frutilla
te vuelan mariposas cosquilleantes
tanto en tu estomago como en tu alma.

La riqueza de lugares archiconocidos
por nuestros adictos oídos musicales
nos dejan sudando frío
al presenciar el significado de bellas frases.

Por que si bien esta ciudad del oeste
es más que Beatles y Liverpool Football Club
son proncipalmente los compañeros de McCartney
los que atrajeron heredados sueños de juventud.

Paul, John y George
enriquecieron mi espíritu hoy
y junto a Ringo el bromeador
llenaron de melodía mi búsqueda de perfección.

George Harrison

Los sonidos de tu cabeza
hacen llorar tu guitarra
mientras nuestros oídos colapsan
ante tan perfectas notas.

Tu espíritu crece incesante
buscando la plenitud exquisita
ya sea a través de la música que compones
o las palabras que de la India escuchas.

De lejanas tierras aprendiste
a comprende que el cuerpo es pasajero
y así tu alma alimentaste
con la cítara, el amor y los sueños.

En vano intentaron apagarte
dos enormes genios de la composición
pero demostraste que la guitarra te pertenece
e incluso para unos escribiste la mejor canción.

Canciones que ahora pasaste a tocar
para el todopoderoso Dios
que se cansó de tu aura prestar
a los humanos y su ambición.

Ahora tu recuerdo alimenta
nuestra sed de perfección
pues mostraste la vía
para unir la paz, música y su espiritualización.

Cardiff (Gales)

Refugiándome del frío y la lluvia
en un hostal ya vencido para mi persona
recuerdo la capital galesa
que aún hospeda mi física esencia.
Insanas borrachas mentes
me dieron la bienvenida
mientras luchaba contra el sueño
y veía como adolescentes se intoxicaban.
Cuando la luza iluminó mis huellas
un turístico castillo paseó por mi vista
prefiriendo los extensos jardines
que gratuitamente me invitaban.
De viajes y dioses
llené algunos momentos
donde cristianos e hindúes
me mostraban sus conocimientos.
La lluvia mojó mis pasos
en la galesa capital
aguando por unos instantes
mi alma sedienta de explorar.

Caerphilly (Gales)

Pueblo promocionado
como el afortunado huesped
del más grande de los castillos
de esta isla del norte.
Verde prado
acompaña los ladrillos
que vigilan de lo alto
el agua entre gente y edificio.
Un bello salón
es el mayor atractivo
de este monumento histórico
que mis expectativas no sació.
El pueblo en sí se pinta
de un intenso verde húmedo
producto de la llovizna presente
este día de otoño.
Caerphilly se separa
de la capital galesa
no solo por los veinte minutos de tren
sin también por su belleza.

Shrewsbury (Inglaterra)

Ojos hinchados
llegaron a observar
este medieval pueblo
de la Inglaterra central.
Adoquines guiaban
mi incesante andar
a través de la hora
de conocimiento en este lugar.
Un pequeño castillo
planeaba conquistar
la mirada de la gente
con flores que obligaban tu entrar.
Flores que de diversos colores
dibujaban naturalidad
entre el cemento y el verde
que al ladrillo permitían reposar.
Ladrillo y ladrillo
aislaban el fluir
de calmas aguas
que al río alimentaban sin fin.
Aunque no dejo de olvidar
el nombre de esta ciudad
recuerdo constantemente
la hora de aprender y caminar.

Newport (Gales)

De celeste y amarillo
se tiñó el cielo de repente
al llegar a este desgraciado pueblo
en el escocés sudeste.
Verde y blanco flameaban
con un rojo dragón en el centro
vigilando las pequeñas ruinas
de lo que anteriormente fue castillo.
Gritos y risas desbordaban los barrios
producto de la cerveza abundante
en esta tarde de Viernes de otoño
donde galeses adormecen su mente.
Poco moviemiento se siente en calles
producto quizás del escazo atractivo
donde lugareños se alojan en bares
que crecen en calles sin brillo.
Un residuo de pequeño castillo
se promociona junto al mercado
dejándole el papel principal
a un museo poco valorado.
Newport queda en el olvido
en mi intensivo caminar
por el verde reino unido
la tierra que Isabel logró reinar.

lunes, 15 de octubre de 2007

Bath (Inglaterra)

Flores flotan sobre calles
que separan inglesa arquitectura
donde los cerros crecen constantes
y el verde es el dueño de la tierra.
Paisaje fotograficamente esquisito
olvida por momentos mi sed de verano
invitando al otoño a mi camino
en este pueblo del sudoeste britanico.
Ardillas juegan en los prados
hiperkineticas por una pizca de comida
mientras una frondosa vida natural
me proteje de las nubes y su esencia.
Distintos colores y sonidos
se mueven alumbrando momentos
ya sea por calles o río
o por verdes jardines y cerros.
Grises pelos invaden el lugar
asombrados por la gran hermosura
que posee el pueblo de Bath
para obligatoria entre Gales e Inglaterra

Paris (Francia)

Capital francesa
que desborda belleza
aloja mujeres hermosas
que caminan entre edificios de historia.

Donde una enorme torre
sirve de referencia
en esta baja ciudad
de impactante arquitectura.

Que ve molinos, corazones y arcos
pasearse en las calles
mientras pintores de diverso tipo
reproducen sus ojos.

Repletos de verdes extensos parques
que naturalizan un poco el lugar
donde el cemento es el rey
y la gente su esclavo.

Mientras blanco, negro y amarillo
inundan las avenidas
mostrando el producto de la globalización
y el resultado de la colonización.

Paris, capital francesa,
logra que su gran belleza
se apodere de mi lista
de ciudades hermosas.
...a Víctor Wagih Abud Valech