domingo, 23 de marzo de 2008

Boquete (Panamá)

Casi dos semanas
de ventas, comidas y sueños
pasé en este tranquilo pueblo
en los montes panameños.
Rodeado de cafetales y ríos
caminé en busca de paisajes
que llenaran mis flashes
dormidos días anteriores.
En que disfruté de playas
ausentes en este pueblo
pero que cambié por aguas termales
regaladas por amistoso anfitriones.
Que alimentaron mis sueños
de relaciones andinas
donde la cordillera unía dos países
y las almas rebosaban vida.
Pero aún queda un mes
para terminar la primera etapa
de esta desagradable distancia
que separa nuestros cuerpos.
Que con paciencia miran como
el reloj lentamente avanza
y deja atrás un nuevo suelo
que por semanas familiarizó mi estadía.
Y que hoy abandono con nostalgia
puesto que tanta alegría y nostalgia trajo
así como también recuerdos
de un viaje con ella a mi lado.
Pero ya pasa Boquete
que inesperadamente me retuvo
entre amigos y turistas
que alegraron mis solitarios días.

sábado, 22 de marzo de 2008

Puerto Viejo (Costa Rica)

Durante cinco noches
que llené de antiguas amistades
y otras de extenso historial
mis ojos se llenaron de verde
amarillo rojo y negro
en un tranquilo caminar.
Por esta turística localidad
que ya va viendo terminar
su fuerte temporada de visitantes
sedientos de su dinero gastar
en noches y días de consumismo
en este seudo rastafari lugar.
Que vino a reencontrar
mi cuerpo con hermanos de mi hogar
allá lejos donde crece mi familia
mientras yo exploro latinoamérica
aquellas tierras que sin fin ven
como als usurpan cada día más.
Por que sus habitantes no crean conciencia
para esta masiva venta controlar
de propiedades y bienes personales
de la gente que habita estos suelos
que poco a poco van viendo
como su país no les pertenece más.
Pero las cartas ya están echadas
y no queda más que disfrutar
de estos caribeños parajes
que por cinco días vinieron a alojar
mi siempre insatisfecho deseo
de conocer el mundo de verdad.

Punta Uva (Costa Rica)

Luego de nueve kilómetros
de caminar junto al infaltable Sol
llego a esta pintoresca playa
de abundante vegetación.
Donde en su final la tierra
una pequeña apertura creó
entre rocas y agua
permitiendo fotos por montón.
Acá mi cuerpo se refrescó
entre olas donde nunca faltó
la arena golpeando mis pelos
y las plantas invadiendo mi sector.
Pero poco tiempo llegué a soportar
entre palmeras y arena marrón
pues la vuelta son dos horas
y el tiempo es el amo y señor.
De mis días recorriendo
esta Tierra que sólo se nos prestó
y que no le pertenece a nadie
sin ninguna excepción.

Cocles (Costa Rica)

En un pequeño pueblo
que crece a orillas del mar
aterrizó este eterno descubridor
escapando de las rocas vecinas.
Que abundan entre la arena y el mar
en el turístico Puerto Viejo
destino obligatorio en el caribe
de esta bien llamada Costa Rica.
Pero Cocles se encarga de refrescar
los cuerpos que provienen de aquella explotada localidad
asustando con sus fuertes olas y corriente infernal
y embelleciendo el paisaje con una rocosa isla.
Que se separa de la tierra continental
sólo por unos escazos metros
demostrando que en todo este lugar
las rocas son als que gobiernan.
Las aguas en el extenso mar
de agradable temperatura
especialmente cuando el Sol no deja de atacar
los desnudos cuerpos que acá abundan.
En busca de calor y color
que les permita confirmar
en sus nativos pueblos
su presencia en caribeñas playas.
Pues a Cocles todos llegan a buscar
la playa que su vecina les negó
incluyendo mi nunca satisfecho cuerpo
de relajo, verano y vida.

viernes, 21 de marzo de 2008

San José (Costa Rica)

En un nuevo aterrizar
en esta tica capital
tu sombra acompañó mis recuerdos
entre trámites, reencuentros y más.
Caminando por concurridas calles
de esta pequeña ciudad
te llevé entre sonrisas de memoria
con mis ojos esperando aquel lugar.
Que unirá nuestras almas
para que no se vuelvan a separar
al igual que nuestros cuerpos
aquellos que el amor logró juntar.
Pero por ahora hago lo de siempre
en un nuevo conocido hogar
que alimentó y cobijó mis sueños
al igual que días atrás.
Cuando juntos exploramos esta vivencia
en un hospitalario cobijar
de señora Melva y la familia Hidalgo
que dificilmente lograremos olvidar.
Pues hicieron nuestros días y noches
en esta tica capital,
la pequeña ciudad de San José
que logró acompañar mi soledad.
...a la más linda de todas

Cahuita (Costa Rica)

Aún con su olor en mi cuerpo
mirando al cielo llorar
me despido de este caribeño pueblo
que por seis noches nos vino a cobijar.
Llenando de animales y playas
nuestras horas lejos de la cocina
y proporcionándonos un comodísimo lecho
que nuestros sentimientos llegó a alimentar.
Por que aquí empezamos a vivir
los próximos tres meses de distancia
que claramente se encargarán
de fortalecer lo que llegamos a soñar.
Así como también lo planeado
aunque aún no definido el lugar
pero pacientes y concientes que el tiempo
es el maestro y no queda mas que esperar.
Y así, entre risas y despedidas,
pudimos finalizar
este viaje por Centro América
donde la tranquila Cahuita fue nuestro destino final.

Manzanillo (Costa Rica)

Un Domingo de despedidas
en que tres meses paseaban por el cerebro
visitamos este costero pueblo
sin los rayos iluminando la playa.
Esos que condicionan sentimientos
y que alimentan cuerpos
con su calor reconfortante
que motiva refrescarse en el agua.
Pero no fuimos los únicos presentes
ene ste día de nostalgia
sino también numerosas familias
que entre palmeras improvisaban una casa.
En esta playa de caribeños colores
que léntamente cobijó sólo nubes
aguando nuestros últimos minutos
en que juntos paseábamos por la arena.
Y así pasó esta nueva visita
a una playa que despidió nuestro viaje
lleno de montañas y personas
y que hoy concluimos bajo una palmera.
En Manzanillo, ya llegando a Sixaola
dodne termina Costa Rica
y comienza Panamá
el país que momentaneamente nos separa.

jueves, 20 de marzo de 2008

La Fortuna (Costa Rica)

En las faldas de un volcán
que una nube nos privó
se alza esta turística ciudad
donde el inglés es amo y señor.
Presente en tours y tiendas
que vomitan recuerdos y regalos por montón
camina a la par de nuestro idioma,
aquella variación del español.
Con el cual nos comunicábamos
entre calles y pájaros
que coloreaban el cielo y la tierra
y musicalizaban nuestras horas de exploración.
De paisajes y personas
que inundan el lugar
con los dólares y euros
valorando hasta la respiración.
Y es por esto que poco duramos
en la falda del Arenal
pues La Fortuna le ponía precio
a rodo cuanto fuese atracción.

Ciudad Quezada (Costa Rica)

Con la enorme calidez
de un hogar alimentado de corazones
pudimos una Luna ver
entre amabilidades e interminables atenciones.
De gente que sin miedo recogió
nuestros polvorientos cuerpos
y que sin dudar ofreció
un espacio bajo su techo.
Donde de historia y religión
llenaron nuestras horas
cuando no se preocupaban de nuestra alimentación
o de nuestra futura familia.
Pero no sólo permanecimos
disfrutando de esta hospitalidad
sino también caminamos
por la ciudad y aquella infaltable catedral.
Que de noche recibió nuestras luces,
aquellas que a nuestra memoria ayudarán
al igual que estas ricas personas
que nos enseñaron a no siempre desconfiar.
Y así, con nuevas vivencias y enseñanzas,
Ciudad Quezada ya vamos a abandonar
preparando nuestro nuevo camino
hacia la tica capital.

Santa Teresa (Costa Rica)

I
Con los ojos clavados
en interminables olas
y la sombra de su cuerpo
bailando con la arena
me veo nuevamente en este paraíso
de surfistas y descanso.
Acompañado de su aliento
a cada lugar y hora
recorro extensas playas
que nacen entre árboles y palmeras
y que mezclan el café en degradé
con el azul y sus constantes variaciones.
Por que en este polvoriento pueblo
logramos finalmente
conseguir abundante alimento
tanto para el alma, la piel y el cuerpo
durante cinco soleados días
en que disfruté de sus hermosas perlas.
Que reflejarán día y noche
la plenitud lograda con el descanso
y la calidez del Sol y sus rayos
que llegaron para alegrar
no solo minutos acumulados de cansancio
sino también este enriquecedor viajar.
En Santa Teresa
aquella playa que alguna vez asombró
por el relajo y la poca explotación
pero que a pasos agigantados
se amolda a la globalización
y con ella el exceso de extranjeros.
II
Con una localidad inesperada,
condición solo favorable para unos,
convirtió mis horas de playa
en trabajo de cuerpo y cerebro.
En esta interminable península
que cambió esa hermosa compañía de amor
por viejos amigos
habitantes de mi natal pueblo.
Lejano de mi presente inmediato
pero vivo en mis planes futuros
fue devuelto a mi memoria
entre naturaleza, alcohol y risas.
Por que nuevamente logró
la cálida costa de Santa Teresa
asombrar mis apenados ojos
con su gente de distintas tierras.
Desde la sureña Argentina
hasta la medieval República Checa
todos buscan olas y vida
entre árboles y arena.
En este casi explotado pueblo
que se acerca hacia el abismo
pero que gracias a su energía
nos regaló cariño y comida.

viernes, 14 de marzo de 2008

Altagracia (Nicaragua)

Segunda mayor ciudad
o pueblo mejor dicho
de este valle de volcanes
que flota sobre agua dulce
fue nuestro preciado alojamiento
durante tres noches y cuatro dias.

Que gastamos conociendo y comiendo
cuando el sueño nos daba un respiro
pues moverse termina cansando
y cada día cuesta más en lo físico
luego de mas de dos extensos meses
descubriendo este suelo latino.

Pero cansados o enfermos
igual recorrimos en parte
este desgraciado pueblo
que se nos ofreció como base
para dormir y visitar a momentos
otros distintos parajes.

Y así aprovechar de ser testigos
de esta extraña creación terrestre
que eleva sobre un gigantesco lago
a dos furiosos montes
en esta facinante isla de Ometepe,
nuestra anfitriona durante tres noches.

Granada (Nicaragua)

Cinco días
quince comidas
el jade de su cara
paseando sin problemas.

Entre mercados y plazas
buscando entretención y alimentos
cuando la tecnología
respiraba de nuestros dedos.

Y por tus calles paseabamos
sintiéndons como en casa
gracias al hogar esquisito
quer familiarizó nuestras horas.

En tu pueblo este Enero
que ya se pierde en el calendario
pues el tiempo avanza al cuadrado
cuando uno ha encontrado su espacio.

Pero no miramos con angustia
como aquellos días ya terminaron
pues relajaron nuestros cuerpos
y muy bien los alimentarion.

En tu tierra que termina en un lago,
próxima estación de estos viajeros,
y que siempre acompañará nuestro avance
como la ciudad que encalideció el camino.

lunes, 10 de marzo de 2008

Masaya (Nicaragua)

Una tarde de Enero
llegamos en busca de la sanidad en el arte
aquel que expresa sentimiento
transmitidos manualmente.
Combatiendo contra presiones bajas
y mareos varios
buscamos aquella gran exposición
que comercializaba trabajos.
Pero nuestra decepción fue muy grande
al observar la poca originalidad
con una tejida excepción
que ayudó a mi creatividad.
En este lugar de precios extranjeros
donde el comercio es el gran amo
de las manos que crean belleza
especialmente en madera.
Pero no todo fue trabajo
ya que el pueblo mostró sus encantos
en plazas que vigilaban iglesias
mientras humanos cultivaban el descanso.
Y así terminamos este nuevo día
sin grandes novedades
donde Masaya fue el gran destino
de nuestros ojos e inspiraciones.

León (Nicaragua)

Revolucionarios pasean tus calles
que alguna vez soportaron
el andar siempre protestante
de Sandino y su bando.
En tu suelo que se enorgullece
de poseer una hermosa estructura
como es aquella antigua catedral
que dicen es la tercera de latinoamérica.
Pero no es sólo su arquitectura
sino también el mito que acarrea
aquel que dice que era para Argentina
pero que los planos se perdieron en esta área.
Y así vigila tu plaza
que se llena de comida y artesanos
mientras a su izquierda
se alza un libertador monumento.
Que impulsa a todo tu pueblo
a no olvidar su camino
pues fuistes el padre de este movimiento
que liberó del régimen monárquico.
En tus noches y en tus días
entretuvistes nuestras horas
dejándonos un agradable recuerdo
de tu tierra histórica.

Tegucigalpa (Honduras)

Media cama
encerrada entre cuatro paredes
separaban lo seguro de lo inseguro
en un barrio gobernado por buses.
Donde pocas horas
alcanzamos a sufrir
gracias a que sólo era necesario
el paso por esta capital.
Que,
al igual que toda gran ciudad,
se ahoga entre sus propios gritos
de aceleracion y disconformidad.
Pero todo cambió
al despertar el astro rey
y obligar a nuestros somnolientos pasos
acarrearnos hacia el transporte.
Que nos llevó a nuevos lugares
donde la bandera usa el mismo vestido
pero cambia de cinturón
con el fin de intentar ser distinto.
Y así escapamos de suelo hondureño
con menos dinero pero buenos recuerdos
pues el paisaje no defraudó casi siempre
al igual que los habitantes de su pueblo.