Historia reciente brota desde el suelo
recordandome el por que de mi europeo viaje
mientras las nubes lloran con desconsuelo
la corta estadia de este caminante.
Reencuentros del pasado desconciertan mi mente
que inesperadamente encontro alemanes oidos
lejos de surenios lugares
donde habita Leo, mi loco hermanito.
En esta ciudad,
estupidamente mirada en menos por mis ojos,
el indescifrable idioma busca mi amistad
guiando firmemente cada uno de mis pasos.
Las mujeres sudan belleza
los hombres, obviamente cerveza
los parques juegan con la conciencia
de gente tenida por la guerra.
Es tal la grandeza de este pueblo
que ni un muro pudo separarlos
y tuvieron que traer un austriaco
para que naciera el caos.
Berlin, al igual que la capital espaniola,
hoy ilumina mi alma
y produce en mi una sensacion dolorosa
por la sangre palpitante de inocentes derramada.
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