miércoles, 23 de enero de 2008

Suchitoto (El Salvador)

Al entrar a tus calles
esas con piel de piedra
se siente la vida al instante
caminando tranquila y sin problemas.

Entre hombres y mujeres,
amistosos por profesión,
logras hacernos sentir como en casa
gracias al ambiente rico en cariño y amor.

En este pueblo que vive
sobre suelo alguna vez prohibido
donde la sangre acompañaba revoluciones
y la hermandad se perdía en el olvido.

Pero hoy esto ha cambiado
pues son muchas las personas
que buscan como tener un tiempo
para ayudarte o meterte conversa.

Y tú,
el amo y señor de estas tierras,
ves como tus hijos encuentran la manera
de renacer enterrando aquellas épocas.

De guerras y peleas
que maltratan nuestras almas
pero que muchas veces se justifica
en ser la única forma de solucionar un problema.

Como es el caso de tus vecinos nortinos
aquel perdido pueblo guatemalteco
que perdió el alma y cerebro
a cambio del turismo y su dinero.

Y asi te abandonamos hoy día
en un hermoso recuerdo
de tus tierras que no sólo eran paisaje
sino el templo de un esquisito pueblo.

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