Fronteriza ciudad
de Belice con México
acogió nuestros exhaustos cuerpos
que aquí llegaron a reposar.
Reposar y buscar tranquilidad
de los turisas y del dinero
que nos faltaba algunos momentos
en que el abuso era anormal.
Pero acá logramos encontrar
minutos sin nada en el cerebro
en la ciudad donde no hay tacos
por mas que intentes buscar.
Y así llegaron a pasar
dos días sin ningún aviso
lo cual nos dejó listos
para cinco días de inglés hablar.
En un país donde me pretendo informar
del estilo de vid de su pueblo
que tiene a África como el dueño
de las raíces de la gente de este lugar.
Lugar que sólo llega a estar
a minutos de esta ciudad de México
que logró darnos descanso
de este largo viajar.
No hay comentarios.:
Publicar un comentario