Cansado del caminar
perdido entre calles y canales
escucho el aliento de mi conciencia
y, de pronto, como si recien despertara,
me veo consumido por el oxigeno
y mi cuerpo separado de la cabeza.
Las nubes, rebalsantes de agua,
se presentan nuevamente
y se almuerzan el rayo de luz
que iluminaba mi andar
llorandole suavemente a mis pies
y aguando mi pasar.
El paisaje muchas bondades no ofrece
arquitectura que ya no sorprende
con una catedral repetitiva en estos lados
pero con mucho color entre la gente
cambiando lo que yo pensaba
rechazando el amarillo por todo el arcoiris (y la suma de este).
La suma de colores
nos transporta a otros continentes
de hambruna y explotacion
(dos sinonimos de colonizacion)
mientras ciclovias por doquier
humanizan la enemiga de la capital.
Rotterdam
ciudad de gran control
a pesar de su liberalizacion
hace extraniar belgas ventas
que facilitan el viajar
de este soniador.
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