Rodeado de verdes montes
poblados de delincuencia y asesinatos
(así como también de gente buena)
esta ciudad intenta salir de la violencia
que por muchos años ha justificado
sus horas en la prensa.
Ya que a pesar que su pueblo paisa
derrocha simpatía
Medellín es la capital d elos famosos carteles
así como también hogar de Botero
que con su arte decora plazas
donde la gordura invade a la gente.
Y es aquí donde pasé una noche
entre israelitas que colonizan Colombia
y uno que otro australiano
intentando hacerse el camino por Sudamérica
este continente que me dio vida y aire
y que hoy me esmero por conocer.
Sin importar el cansancio
(ya sea espiritual como físico o mental)
ni el escazo dinero
camino entre pueblos y ciudades
con el fin de nunca olvidar
que el mundo está para verlo.
Gracias a lo cual
logré conocer esta ciudad de Medellín
que me asombró por la calidez de su gente
dispuesta a ayudarte en todo momento
al igual que su hermoso paisaje
que me deleitó por unos instantes.
No hay comentarios.:
Publicar un comentario